La base de todo proyecto, documentada para personas y para Claude, para que el equipo diseñe desde reglas y no desde cero.
Sin una base común, cada pantalla nueva se diseña desde cero.
Otro botón parecido al anterior, otro espaciado, otra forma de mostrar un error. Nadie lo decide así; simplemente no hay dónde consultar cómo se hace. El producto se vuelve inconsistente, el equipo pierde tiempo rehaciendo lo que ya existía y el usuario tiene que aprender cada pantalla como si fuera nueva.
Las pantallas nuevas ya nacen dentro del sistema.
Primero definimos las piezas mínimas: color, tipografía, espaciado y estados. Sobre ellas armamos los componentes y escribimos para cada uno cuándo se usa, cuándo no y por qué. Esa documentación la conectamos con Claude, y el diseño se enfoca en decidir, no en volver a dibujar.










La base de todo proyecto, documentada para personas y para Claude, para que el equipo diseñe desde reglas y no desde cero.
Sin una base común, cada pantalla nueva se diseña desde cero.
Otro botón parecido al anterior, otro espaciado, otra forma de mostrar un error. Nadie lo decide así; simplemente no hay dónde consultar cómo se hace. El producto se vuelve inconsistente, el equipo pierde tiempo rehaciendo lo que ya existía y el usuario tiene que aprender cada pantalla como si fuera nueva.
Las pantallas nuevas ya nacen dentro del sistema.
Primero definimos las piezas mínimas: color, tipografía, espaciado y estados. Sobre ellas armamos los componentes y escribimos para cada uno cuándo se usa, cuándo no y por qué. Esa documentación la conectamos con Claude, y el diseño se enfoca en decidir, no en volver a dibujar.









